Steelers derrotó a Redskins en el debut de la temporada 2016

En el primero de dos juegos de MNF, se inició para los Pittsburgh Steelers una nueva temporada. Un año 2016 del que se esperan grandes logros: postemporada seguro. Jugar el Super Bowl, por qué no? Y ganarlo… vaya, será posible?

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James Harrison derrotó a Matt Jones de los Redskins. Photo Credit: Chaz Palla, Tribune-Review

Este año el equipo cuenta con casi todas las herramientas con las que cualquier franquicia soñaría contar: una ofensiva letal con línea completa, sin lesionados; un ataque terrestre de lujo, un pateador infalible (o casi), un cuerpo de linebackers bien nutrido que combina experiencia y juventud con talento y una defensiva profunda con nuevas apuestas, aunque sea este, a priori, el talón de Aquiles del equipo.

Para los Steelers, el primer obstáculo en la carrera hacia el 7° Trofeo Lombardi, eran los Washington Redskins, equipo que aunque con un modesto 9-7, había ganado en 2015 la división Este de la Conferencia Nacional. En muchos ítems, este equipo había sido mejor que el promedio de los equipos, excepto su ataque terrestre que, realmente no había funcionado en la campaña pasada.

Pittsburgh viajó a Fedex Field con algunas bajas: el retirado TE Heath Miller, los suspendidos WR Martavis Bryant y RB Le’Veon Bell y los lesionados TE Ladarius Green, LB Bud Dupree, WR Markus Wheaton y el recién llegado CB Justin Gilbert.

De manera que el Coach Tomlin probó con fuego de partido inaugural a Eli Rogers, desafió al joven Jesse James a combatir contra la memoria de su antecesor Miller y retó a Sammie Coates a revertir sus inconsistencias de pretemporada.

Una defensiva que se dobla, sí. Pero no se rompe

Los visitantes, luego de un primer cuarto errático, se hicieron del control del partido, a ambos lados del ovoide.

Durante el Monday Night Football, esta fue una defensiva que se dobló. Pero que no se quebró. Casi nunca. Sólo en una oportunidad: en la única serie de anotación de 7 puntos que permitieron.

Esa serie, que acercó a los locales en el marcador a sólo 8 puntos de déficit, fue el momento más preocupante de la defensiva acerera. De hecho, la defensiva, permitió 3 jugadas seguidas de más de 16 yardas. Anoche se dejó ver uno de los puntos débiles del equipo dirigido por el Coach Keith Butler, hecho sobre el que venimos insistiendo desde hace varias temporadas desde Steel Curtain Rising en español: el tackle. Se falló sobre todo en el primer contacto, lo que permite yardas adicionales que cuestan, en general, partidos.

Pero es junto decir a continuación que permitieron sólo los pases cortos y que mañató a los Redskins para convertir sólo el 30% de sus terceros downs y cerró la puerta a la única vez que fueron por el 4to down, cuando Robert Golden detuvo a Chris Thompson a pulgadas de la línea de 1er down.

El hombre de la noche fue, claramente, Ryan Shazier quien desvió un pase en la zona de anotación para evitar un TD, interceptó otro, provocó un fumble y produjo 6 tackles. Lamentablemente, más tarde, tuvo que dejar el campo de juego por una lesión en su rodilla sobre la cual, hasta el momento de escribir estas líneas, no hay informe oficial por parte del equipo.

La línea defensiva tuvo un desempeño mediocre en lo que respecta a la presión del QB, a quien francamente nunca llegaron, pero tal vez esto deba ser atribuido al muy buen juego de la línea ofensiva local. Seguramente hay un trabajo que hacer para el terceto Tuitt-Hargrave-Hayward, sobre todo teniendo en cuenta que en solo 6 días enfrentarán a una ofensiva más poderosa como es la de Cincinnati, con un mariscal de campo de mucha mejor calidad que Kirk Cousins.

Los tres frontales defendiendo la corrida, con el debido apoyo de los linebackers, limitaron a Washington a tan solo 12 acarreos para 55 yardas. Otra vez, pensando en el futuro inmediato, el domingo se enfrentarán al desafío de intentar limitar a números similares al dúo Jeremy HillGiovani Bernard.

“Imparables y letales” Ron Cook, Pittsburgh Post Gazette

http://gty.im/603551390

Ben Roethlisberger: 27 de 37; 300 yardas; 3 TD
Antonio Brown: 8 atrapadas de 11 intentos; 126 yardas y 2 TD
DeAngelo Williams: 26 acarreos para 146 yardas, 2 TD por tierra y 6 atrapadas de 9 para 28 yardas por aire.
Eli Rogers: 6 de 7 para 59 yardas y 1 TD
Jesse James: 5 de 7 para 31 yardas
Sammie Coates: 2 de 3 para 56 yardas

  • En 3er down convirtieron el 64% de los intentos
  • Dos de 2 en 4to down
  • En 9 series ofensivas despejaron sólo en 2 y Big Ben lanzó una intercepción  En las 6 restantes, anotaron
  • En zona roja tuvieron una efectividad del 100%

He ahí lo producido por la ofensiva acerera.

Lo que son capaces de hacer Big Ben, Brown y Williams no es sorpresa para nadie. Sin embargo debe hacerse un párrafo aparte para los restantes tres de este cuadro de honor.
Comenzando por Eli Rogers.

Con las ausencias de Bryant y Wheaton, se necesitaba de una performance como la que tuvo este chico de 1er año. Una atrapada en 3er down, otra en 4to y un TD que requiere de una concentración particular, esto es: atrapar un balón que uno no espera y que requiere de superar la sorpresa, primero, y activar el cuerpo de la forma necesaria para quedarse con él. Todo ello después de ser “responsable” de una intercepción a la que pudo, evidentemente, dejar atrás rápidamente. Este joven parece tener una fortaleza mental singular. Para quien escribe estas líneas fue el jugador de la primera mitad.

Jesse James ya había demostrado algo en la temporada pasada. Debe reemplazar a Heath Miller, un bloqueador y receptor fuera de serie, de lo mejor que hubo en la liga, y que además tenía una conexión particular con Roethlisberger.

Sin embargo, el puesto no le quedó grande. Para nada. Bloqueó correctamente (sólo basta ver su bloqueo a la carrera en el 2do TD de Williams) y atrapó pases decisivos. Deberá disputar el puesto con Ladarius Green cuando este esté recuperado, pero siempre es bueno contar con dos candidatos para un solo puesto. Tengo para mí que Jesse James, será un digno reemplazo de Heath Miller.

Para el final, Sammie Coates. Luego de una pretemporada errática, y puesto en campo debido a la lesión de Wheaton, cumplió con una más que digna actuación, con una recepción de 42 yardas contra la disputa de un defensivo. No tuvo errores mentales, atrapó casi todo lo que le enviaron. Qué más se le puede pedir a un WR?

Pasó la semana del debut de temporada. Se necesitaba de una victoria como esta. Inapelable. Que envía al resto de la liga un mensaje que no deja ambigüedades:

“Aquí están los Steelers. Somos contendientes al Super Bowl y vamos a ir por él. Tendrás que anotar muchos puntos si quieres vencernos. Somos la piedra en el zapato de todos los demás”.

El Dr. de Acero

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