Una breve reflexión sobre Big Ben

Como buen culposo que soy me preocupa ser injusto con Big Ben.

  • Debo admitir que, como muchos, he pensado y dicho, públicamente, que Ben Roethlisberger estaba acabado.

Que antes que exponerlo inmóvil, lanzando pases a los números de los rivales, vetusto e impotente, vendiendo a precio vil el brillo de su busto en Canton, sería mejor sentarlo y ver qué hay en Mason Rudolph o Dwayne Haskins.

También he de decir que siempre creí que el problema de la ofensiva de los Steelers de las pasadas semanas no solo involucraba al QB.

Ben Roethlisberger, Steelers vs Broncos

Ben Roethlisberger launches a pass. Photo Credit: Karl Roser

He escuchado argumentos sólidos, hay que admitirlo, en favor del desplazamiento de Ben del equipo titular, y muchas veces los he compartido. De todo lo que se dijo en estas últimas 2 ó 3 semanas hay verdades y verdades a medias.

De que el tiempo pasó dejando sus marcas en él y de que ya no es el mismo de antes, creo que ya no quedan dudas y estaremos todos de acuerdo.

  • Pero no creo tampoco que esté acabado.

Solo que su capacidad física no es la misma. El cuerpo ya se siente tan maduro que no quiere obedecer a nadie. Ni siquiera a su cerebro.

Parece ser que su juego es más dependiente del desempeño del equipo que lo que lo era antaño.

Por eso sostengo que Ben está llamado a tener otra función dentro del equipo. Que por ahora, a falta de un reemplazo mejor (que no tenemos) es irremplazable. Por su experiencia, por su mente.

Pero claro, no cumpliendo cualquier función. Y el partido de ayer frente a Denver Broncos lo demostró.

La clave para Big Ben y el equipo se encuentra dentro de estos números

60

15-25-253

35-147

Son los números del balance del equipo. De cómo su administrador manejó el negocio en un día de oficina. Es simple. Eso que muchos piden a voz en cuello: “Lo que el equipo necesita, hasta hallar al próximo QB franquicia, es un gestor del juego. No se necesita un Hall of Famer para ganar un Super Bowl…”  Pues bien, visto lo visto ayer Ben Roethlisberger puede ser ese gestor, con el agregado (y por el mismo precio) de que es además un Hall of Famer, un lujo que no tuvieron los Eagles en Nick Foles o los Ravens en Trent Dilfer cunado ganaron sus respectivos Super Bowls. Y ojo, que no estoy diciendo que  a la luz del resultado de ayer nuestro equipo ya es contendiente a jugar en el Super Domingo. Estoy diciendo que en él hay un beneficio extra potencial. Necesita confianza, un juego terrestre, una línea ofensiva decente que lo mantenga libre de madrazos y que facilite ese juego terrestre y la defensa que tenemos, sana. Vamos! Un equipo!

  • Pero una vez aquello, además y fundamentalmente, se necesita consistencia y regularidad.

Pero insisto: Big Ben no está acabado.

  • No puede hacer lo que hacía antes. Puede otras cosas.
  • No hay que dejarlo sólo.
  • Ahora puedo verlo.

Estoy un poco más tranquilo porque no quería ser injusto con él…

El Dr. de Acero

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2 thoughts on “Una breve reflexión sobre Big Ben

  1. Antes, Ben se echaba el equipo al hombro y cargaba con él
    Ahora el equipo tiene que cargar con Ben para que se den las cosas.

    Esa es la gran diferencia en 18 años.

    El talento y la inteligencia siguen ahí, lo que ya no está son las facultades físicas… ya están bastante disminuidas.
    Sin embargo sigue siendo un gran lider.

    Busquemos un buen sustituto porque no hay reemplazos de ese calibre.

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